MÚSICA

jueves, 3 de noviembre de 2011

Osho: El niño consiste en conceptos sentidos;




El niño consiste en conceptos sentidos; el padre consiste en conceptos enseñados, y el adulto consiste en conceptos pensados.
Y esas tres capas están luchando continuamente entre sí. El niño dice una cosa, el padre dice lo contrario, y la razón puede decir algo totalmente distinto.
Ves un plato de comida estupendo. El niño dice que comas todo lo que desees. La voz del padre dice que hay que tener en cuenta muchas cosas, como si realmente tienes hambre o si sólo estás comiendo con los ojos. ¿Es esta comida realmente nutritiva? ¿Alimentará tu cuerpo o puede resultar perjudicial? Espera, escucha, no te precipites. Y luego está la mente racional, la mente adulta, que puede decir otra cosa, totalmente distinta.
No es necesario que tu mente adulta esté de acuerdo con tus padres. Tus padres no eran omniscientes, no lo sabían todo. Eran tan falibres como tú y como tantos seres humanos, y muchas vece encuentras lagunas en su razonamiento. En muchas ocasiones te parecen dogmáticos, supersticiosos, que creen en tonterías y siguen ideologías irracionales.
El adulto dice no, y tus padres sí; el adulto dice no vale la pena, y el niño tira de ti para ir a otro sitio. Ése es el triángulo que mora en tu interior.
Si escuchas al niño, tu padre se enfada. Así que una parte se siente bien -puedes comer todos los helados que desees- pero tu padre interno se enfada; una parte de ti empieza a condenar. Y entonces empiezas a sentirte culpable. Surge la misma culpa que solía manifestarse cuando eras un niño de verdad. Pero aunque ya no eres un niño, ese niño no ha desaparecido. Está ahí, está en tu planta baja, en la base, en tus cimientos.
Si sigues al niño, si sigues la emoción, el padre se enfada y empiezas a sentirte culpable. Si sigues al padre entonces el niño se siente forzado a hacer cosas que no quiere. El niño se siente manipulado innecesariamente, y el niño empieza a rebelarse.
Cuando escuchas al padre pierdes libertad, y el niño empieza a rebelarse.
Si escuchas al padre, tu mente de adulto dice: "¡Qué tontería! Esta gente nunca supo nada. Tú sabes mucho más, estás en sintonía con el mundo moderno, eres más contemporáneo. Esas ideologías están muertas, pasadas de moda, ¿para qué te preocupas de ello?". Si escuchas a tu razón entonces sientes que estás traicionando a tus padres. Vuelve a aparecer la culpa. ¿Qué hacer? Además, es casi imposible hallar alguna cuestión en la que las tres capas se pongan de acuerdo.
Ésa es la ansiedad humana. No, las tres capas nunca se ponen de acuerdo sobre nada. Nunca hay compromiso.
Osho- And The Buddha Said
Disertaciones sobre el
"Sutra de los 42 Capítulos"
Capítulo 3, Permaneced Por Tanto Atentos
Págs. 47,48