MÚSICA

lunes, 11 de julio de 2011

Osho: Con una máscara, sólo te encontrarás con otras máscaras...

Con una máscara, sólo te encontrarás con otras máscaras. Con una máscara, nunca podrá existir ningún diálogo con la realidad.
Con una máscara, permaneces en la relación entre el "yo" y el "eso". La realidad permanece detrás. Cuando desaparece la más­cara y has regresado a casa, ocurre una tremenda transformación. La relación con la realidad ya no es de "yo-eso" es la de "yo-tú" Ese "tú" es la divinidad.
La realidad adquiere una personalidad: tú aquí vuelves a la vida, la realidad allí vuelve a la vida. Siempre ha estado viva, sólo tú estabas muerto. Es como si hubieras tomado cloroformo: cuando regresas, y la influencia del cloroformo va desaparecien­do poco a poco, ¿cómo te sientes? Es una hermosa experiencia. Si nunca has estado en una mesa de operaciones, ve, ¡sólo por la experiencia! Durante unos instantes estás completamente en ninguna parte, y entonces emerge la consciencia. De repente, todo está vivo, nuevo. Estás saliendo del útero. Sucede exactamente lo mismo cuando decides vivir una vida auténtica. Entonces, por primera vez, entiendes que ahora has nacido. Hace sólo un mo­mento estabas pensando y soñando que estabas vivo, pero no lo estabas.
Osho- Música Ancestral en los Pinos
Pág. 56

jueves, 23 de junio de 2011

Osho: Pasado, futuro -tú estás conectado-,...

Pasado, futuro –tú estás conectado-, ésta es la dimensión del tiempo. Y luego, en el espacio tú estás conectado con todo. Esos árboles, el sol, la luna, las estrellas… estás conectado con todo. Si el sol deja de existir o se enfría, como un día tiene que suceder, porque la energía se está disipando cada día… cuando se enfríe el sol, todos nos enfriaremos inmediatamente. Perderemos vida, porque la vida necesita calor; por tanto, el sol te está dando vida continuamente. Y recuerda, en la vida no hay un proceso en una sola dirección; no puede ser. Existe el dar y el recibir: todas las vías van en dos direcciones. Si el sol te está dando vida, tú debes estar dándole vida al sol de una u otra forma.
Osho-El Sendero del Tao

martes, 21 de junio de 2011

Osho:No desperdicies tu vida,...


Osho: No desperdicies tu vida, tu energía vital, en esfuerzos por mantener la máquina enorme y ridícula de autoimportancia y productividad.

viernes, 17 de junio de 2011

Osho: El canto, la música, la danza, es el leguaje de la alegría

El canto, la música, la danza, es el lenguaje de la alegría, de la felicidad. Es la expresión de una persona que no es desgraciada. Pero puede que sea sólo en apariencia, puede que sólo sea una proyección, puede que sólo sea cultivada. En lo profundo, la situación puede ser precisamente la contraria. A veces pasa que tú sonríes porque las lágrimas acuden a tus ojos, y si no sonríes empezarán a rodar por las mejillas. A veces tú mantienes una actitud, una pose cultivada, una máscara de felicidad, porque ¿qué sentido tiene mostrarle tu infelicidad al mundo? A eso se debe que la gente parezca tan feliz. Todo el mundo piensa que él es la persona más feliz del más infeliz del mundo, porque conoce su realidad, y sólo las poses de los otros, las poses cultivadas. Por eso el mundo piensa en lo más profundo: “Soy la persona más desgraciada; además ¿por qué lo soy cuando todo el mundo se siente tan feliz?”.
Osho-El Sendero del Tao

viernes, 10 de junio de 2011

Osho: Vive donde està Dios, o donde està el todo...



Vive donde está Dios, o donde está el todo. Entonces, Dios o el todo: dondequiera que encuentres que el todo te ha colocado, quédate allí.
Osho- El Dios de Todos
Pág. 35

martes, 24 de mayo de 2011

Osho: Me gustarìa que estuvieras centrado en ti mismo...

Me gustaría que estuvieras centrado en ti mismo para que nada te perturbara, para que nada te distrajera, para que todo lo que sucediera a tu alrededor fuera como un sueño y tú permanecieras arraigado en tu ser. Y esto sólo puede ser hecho de una forma: yo he de permanecer absolutamente asentado en mí mismo; vosotros no habéis de ser una distracción. No he de tener en cuenta lo que hagáis; lo único que he de tener en cuenta es lo que mi verdadera naturaleza pueda obrar de forma espontánea.
Y sé que si mi amor no puede transformarte, tampoco lo hará mi ira, porque el amor es una fuerza superior a la ira. Si mi compasión no puede ayudarte, nada te ayudará. Cuanto más alerta estés, más lo percibirás. Eres capaz de soportar mi ira fácilmente; estás condicionado para eso. Pero no puedes soportar la compasión; lo que digo te golpea en lo más hondo y profundo.
Osho-El Verdadero Sabio

lunes, 23 de mayo de 2011

Osho: Lo màs importante, lo que hay que recordar es que una mente religiosa, un hombre...

Lo más importante, lo que hay que recordar es que una mente religiosa, un hombre religioso, un ser religioso, siempre es un proceso, él siempre se está moviendo.
Por supuesto, el movimiento no tiene una motivación. No se mueve por una meta, simplemente se mueve; el movimiento forma parte de la naturaleza de la realidad, se mueve con la realidad, como alguien dejándose llevar por la corriente en el río. Él se mueve con el río del tiempo. Él vive cada momento, y se mueve. Él no hace nada, simplemente vive el momento. Cuando el momento se ha ido, viene otro: vive el momento. Un hombre religioso tiene un principio, pero no un final; el despertar tiene un principio, pero no un final; sigue y sigue y sigue.
Con la ignorancia ocurre exactamente lo contrario: la ignorancia no tiene principio, pero tiene final. ¿Podrías decir cuándo comenzó tu ignorancia? No tiene principio. ¿Cuándo comenzó la ignorancia de Buda? No tuvo principio, pero tuvo un final. Acabó cierta noche de luna llena, hace veinticinco siglos. La ignorancia tiene un final, pero no principio; la iluminación tiene un principio, pero no final. Y así es como se completa el círculo. Cuando un hombre ignorante se ilumina, el círculo se completa.
La ignorancia no tiene principio, pero tiene un final; la iluminación tiene un principio, pero no final. Ahora el círculo está completo.
Osho-La Hierba Crece Sola

martes, 26 de abril de 2011

Osho: Cuando uno se relaja, la ansiedad, la tensiòn, la angustia,.. desaparecen.


De repente te haces vulnerable, ya no estás cerrado. De repente estás abierto, de repente te vuelves receptivo. Y esto es lo que tienes que comprender: que cuando te hayas expuesto ante los demás sólo entonces te expondrás ante ti mismo. Si te es­tás ocultando a los demás, todo lo que les estés ocultando irá des­cendiendo poco a poco al sótano de tu mente inconsciente. Los demás no lo sabrán y poco a poco tú también te olvidarás de ello.
Pero siempre que entras en la visión de un hombre perceptivo, todo es revelado. Ésta es una de las razones básicas por las que, en Oriente, la relación entre un discípulo y un maestro es tan va­lorada: porque el maestro es como un rayo de luz, como unos ra­yos X, y el discípulo queda expuesto. Y cuanto más penetra y sabe el maestro sobre del discípulo, más consciente se hace el discípulo cada vez de sus propios tesoros ocultos.
Tratando de ocultarse de los demás, se ha hecho tan experto en esconderse, que también se esconde de sí mismo.
No sabes mucho de ti mismo. Sólo conoces una parte de ti, la punta del iceberg. Tu conocimiento sobre ti mismo es muy limi­tado; no sólo limitado, ¡es casi irrelevante! Es tan parcial, es tan fragmentario que, a menos que lo pongas dentro de un contexto, con todo tu ser, no tiene sentido. Es casi un sinsentido.
Por eso continúas viviendo sin conocerte a ti mismo. ¿Y cómo puede uno vivir sin conocerse a sí mismo? Y sigues proyectando cosas en los demás que no tienen nada que ver con ellos; podrían ser fuerzas ocultas en tu interior. Pero no sabes que están ocultas en tu interior y las proyectas en los demás. Alguien te parece un egoísta: quizás eres tú el egoísta y estas proyectando. Alguien te parece muy enfadado: la rabia podría estar en tu interior y el otro no ser más que una pantalla; y eres tú el que está proyectando.
A menos que te conozcas exactamente, no serás capaz de sa­ber qué es real y qué es proyección. Y no serás capaz de saberlo de otros tampoco. El autoconocimiento se convierte en la puerta de todo el conocimiento; es su base. Sin estos cimientos todo el conocimiento es sólo aparente; en lo más profundo es ignorancia.

He escuchado una anécdota.
La señora Jones, muy preocupada, fue a consultar a un psi­quiatra:
-Mi marido -dijo-, está convencido de que es un pollo. No para de dar vueltas rascándose constantemente y duerme en una barra larga de madera que ha colocado a modo de percha.
-Ya veo -dijo el psiquiatra pensativo-. ¿Y cuánto tiempo lle­va su marido sufriendo esta fijación?
-Ahora hace casi dos años.
El psiquiatra frunció ligeramente el entrecejo y dijo:
-Pero ¿por qué ha esperado hasta ahora para buscar ayuda? La señora Jones se sonrojó y dijo:
-¡Ah, bueno, estaba tan bien tener un suministro regular de huevos!

¡Esta mujer es una neurótica! Se cree que su marido es el neu­rótico: siempre que pienses algo sobre otra persona, observa. No tengas prisa, primero mira dentro de ti. La causa podría estar en tu interior. Pero no te conoces a ti mismo y por eso sigues con­fundiendo las realidades externas con tus propias proyecciones. Es imposible conocer nada real a menos que antes te hayas cono­cido a ti mismo. Y la única manera de conocerse uno mismo es vivir una vida vulnerable, abierta. No vivas en una celda cerrada. No te ocultes detrás de tu mente, sal afuera.
Una vez que sales afuera, te irás haciendo consciente poco a poco de millones de cosas que hay en ti. No eres un apartamento de una sola habitación, tienes muchas habitaciones: eres un pala­cio. Pero te has acostumbrado a vivir en la entrada y te has olvi­dado completamente del palacio. Existen muchos tesoros ocultos en ti y estos tesoros te están constantemente llamando, invitán­dote. Pero estás casi sordo.
Hay que romper esta ceguera, esta sordera, esta insensibilidad, y nadie más que tú puede hacerlo. Si alguien ajeno a ti lo intenta, te ofenderás, sentirás que se están entrometiendo. Sucede cada día: si intento ayudarte, sientes que te he invadido. Si intento decirte algo verdadero de ti, te ofendes, te sientes humillado, te sientes he­rido, tu orgullo se hiere. Quieres escuchar cómo cuento mentiras sobre ti; quieres escuchar algo que ayude a la imagen fija que tie­nes de ti mismo. Tienes una imagen dorada de ti mismo que es fal­sa. Hay que romperla en pedazos, porque una vez desecha, la rea­lidad emergerá. Y si no acabas con ella seguirás aferrándote.
Crees que eres religioso, te crees un gran buscador: tal vez no seas religioso en absoluto, podrías sencillamente tener miedo a la vida. En tus templos y en tus iglesias, se ocultan los cobardes, con miedo a la vida. Pero aceptar que uno tiene miedo a la vida es muy humillante, por eso no dicen que tienen miedo a la vida, sino que han renunciado: «La vida no vale nada. La vida es sólo para las mentes mediocres». Han renunciado a todo por Dios; es­tán buscando a Dios. Pero observa ...están temblando. Están re­zando de rodillas, pero su oración no es de amor, su oración no es de celebración, su oración no es una fiesta; su oración nace del miedo. Y el miedo lo corrompe todo, nadie puede dirigirse a Dios a través del miedo.
Tienes que acercarte a la verdad a través de la valentía. Pero si estás escondiendo tu miedo detrás de la religiosidad, entonces será muy difícil acabar con él. Eres avaricioso, miserable, pero sigues contando que vives una vida muy sencilla. Si te estás ocul­tando tras una racionalización sobre la sencillez, entonces te será muy difícil darte cuenta de que eres un miserable. Un miserable se equivoca tremendamente porque la vida es para aquellos que comparten, la vida es para aquellos que aman, la vida es para aquellos que no están demasiado aferrados a las cosas, porque entonces se hacen disponibles a las personas.
Osho- Música Ancestral en los Pinos
pág.52

viernes, 18 de marzo de 2011

Osho: Salta al vacío...


La meditación no tiene nada que ver con la mente, la meditación significa simplemente un estado de no-mente. El funcionamiento de la mente es la alteración sólo en la meditación.
OSHO

miércoles, 19 de enero de 2011

Osho: Aquí estoy yo, soñando de nuevo el gran sueño de alumbrar un hombre nuevo...


Aquí estoy yo, soñando de nuevo el gran sueño de alumbrar un hombre nuevo. Tú eres mi esperanza. Atisha estaba esperanzado con sus discípulos de la misma manera.
Estos sutras no fueron escritos como se escribe un libro; estos sutras fueron entregados a sus discípulos para que meditaran sobre ellos.
Osho-El Libro de la Sabiduría